c a n t a r

lunes, 13 de octubre de 2008

Piensa en el musico de una banda. Imagina tan solo a ese musico. En su casa y sin estar tocando ahora mismo con otros.

El músico se levanta por las mañanas y, tal como tú, ve el sol. Y tal como tú, hace todos esos pequeños actos que sumados dan lo que llamas una vida. Una vida hecha de comer, trabajar, recorrer los mismos lugares comunes que sin duda ya transitas tú. Esas pequeñas rutinas que te hacen ser quien eres. Y ni para él, como para ti, los días pasan mas lentos o más rápidos. Sin que le cueste menos - sin duda - vivir.

Y sin embargo, canta. Pues en algún momento durante su día, toma su instrumento y toca. Canta. Pues cantar es decir algo bello a través de algún instrumento. Y para sus adentros, cada día piensa: ¿como podría cantar aún mejor? ¿cómo podría ser más bella mi canción? ¿cómo podría decir algo aún mejor? Y en función de ello, práctica y se disciplina a sí mismo para lograr esa claridad. Aprende así nuevas y complejas palabras - del mismo modo que recuerda otras más viejas y simples-, para decirlas con su instrumento.

Pero ningún músico se basta a sí mismo. Pues si en verdad quiere cantar, por fuerza, necesitará de otros músicos como él.
Y ésa ...es la Música. Sinergia.

Que tu mente y tus manos sean tu voz.


1 comentarios:

Camila Mardones dijo...

Quizás no importa, pero deja la posibilidad a que sí exista alguien que pueda interesarse por nadar en este cielo escondido.
Existimos personas tan desafinadas.
¿Realmente cree que él por si solo no puede cantar igual?
Si está en su casa y canta en algún momento del día, quizás las paredes puedan escuchar su melodía.
Además de desafinadas, habemos muchas personas que ya tenemos rotas las paredes con los chillidos y los ecos.
Que tu mente y tus manos sean tu voz.
Necesitamos más bocas.